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CONTENIDO
REFERENTE A "COMO REDACTAR UN INFORME"
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Es
necesario que, dentro de lo posible, se respete un formato en cuanto
al estilo y extensión. Será de gran utilidad para nosotros que los
informes incluyan el análisis pertinente a demás de la narrativa (ver
ejemplo mas abajo) Esto facilitará nuestra labor enormemente
y las fuentes tendrán la oportunidad de reflexionar acerca de los
hechos.
En
los casos en que no se reciba el informe completo, este será completado
por la información que le llegue al comité a cargo de la publicación.
Entendemos que habrá casos en los que por razones de tiempo u otras
causas muchos enviarán la información en forma de borrador para
que se corrija y complete. Estos aportes serán igualmente importantes
siempre y cuando incluyan los nombres y teléfono de las fuentes.
Más
allá de esto los informes se podrán hacer vía telefónica o en entrevistas;
en este punto queremos ser lo más flexibles posible, y haremos que
este trabajo sea lo más sencillo posible para las fuentes.
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| Estructura
del informe |
Los
informes comenzarán con un encabezado que describirá las causas directas
e indirectas del accidente (tipo de accidente) y el lugar (montaña
y provincia en que ocurrió)
A
continuación se desarrolla la descripción del accidente, haciendo
mención de los hechos acontecidos en forma cronológica. En lo posible
aquí se incluirán datos de gran importancia como: fecha, lugar y
hora de partida, estado del clima, estado y dificultad de la ruta
seguida, equipamiento, número y edad de los montañistas, nivel de
experiencia, u otro detalle relevante.
En
el caso de que las identidades de las personas involucradas en el
accidente quieran ser reservadas para la publicación del informe,
el comité aceptará esta decisión, no es necesario que se incluyan
los nombres reales si los afectados o la fuente del informe quieren
preservar la identidad. En estos casos serán referidos por medio
de sus iniciales, nombres de pila o fantasía; o simplemente como
escalador A, B o C; atendiendo a no confundir las referencias.
También
se describirán las consecuencias que tubo el accidente (Ej: fractura
de pierna, congelamiento, contusión, muerte, etc.) y de manera breve
los operativos de rescate, si es que hubo alguno, o la manera en
que los accidentados o sus compañeros bajaron, fueron encontrados
o evacuados. La extensión de esta sección no debería superar 2 o
3 párrafos, con una cantidad de treinta a cuarenta líneas.
Finalmente
se realizará el análisis de lo acontecido en 1 o 2 párrafos, con
no más de diez líneas. Se explicarán las razones posibles o conocidas
que llevaron al accidente, mencionando las causas directas que encabezan
el informe (avalancha, caída en nevé, anclaje que falla, etc.) y
más que nada pedimos hacer hincapié en las causas indirectas (las
decisiones tomadas, acciones de prevención seguidas o no por las
víctimas y sus compañeros, etc.) Un breve análisis por parte del
comité sobre cómo funcionó el operativo de rescate será incluido
en los casos en que se pueda aprender algo de ellos.
La
descripción de las medidas preventivas que se podrían haber tomado,
es decir, en que forma se podría haber evitado el accidente debe
ser el corazón de esta parte del informe y tendrá que ser marcado
con especial énfasis. Al
pié de la narrativa y del análisis, se pondrán los nombres de las
fuentes utilizadas (que en muchos de los casos esperamos que sean
los propios accidentados), de quienes hayan enviado la información
y los hayan realizado el análisis, en los casos que el comité haga
alguna observación.
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CAIDA
EN RAPEL, ANCLAJE PODRIDO
Cerro
Fitz Roy, Patagonia
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El
18 de febrero de 1995 Mike Tiska (EEUU) y Soames Floweree (Chile)
descendían de un intento en la ruta Franco Argentina. Cerca de las
18:00 y ya en la brecha de los italianos, Soames F. realiza el primer
rapel utilizando como anclaje un cordín preexistente, que al juicio
de ambos se encontraba en buenas condiciones. Luego de que Soames
se asegura a la reunión del siguiente rapel, Mike T. comienza a descender
colgado del mismo cordín.
Después
de unos pocos metros el cordín se corta haciendo que Mike caiga
unos 350 m hasta el pie de la pared. Habiendo visto pasar a su compañero
fuera de control delante de sus ojos y al no recibir respuesta de
este, Soames F. debe descender hasta el glaciar con un cordín de
6 mm que llevaba como reserva en la mochila.
Una
vez en el glaciar Soames encuentra a Mike inconsciente y con múltiples
traumatismos. Después de tallar una repisa en la cual ubica a Mike
y de abrigarlo lo mejor posible continúa descendiendo por el glaciar
hasta las cuevas del Paso Superior.
Dos
escaladores americanos, Angela H. y David P., quienes se encontraban
en las cuevas acuden al lugar donde se encontraba la víctima llegando
allí a las primeras horas de la noche. Al mismo tiempo dos brasileños
bajan hasta Río Blanco a pedir ayuda. Desde allí Vicente Labate
y Horacio Gratón ascienden al Paso Superior mientras un grupo de
escaladores alemanes liderados por Kurt Albert se apresta a hacer
lo mismo.
En
la madrugada del 19 de febrero, Labate, Gratón y los americanos
improvisan una camilla y comienzan a bajar a la víctima. Llegando
al Paso Superior se encuentran con los alemanes que traen una camilla
rígida que utilizan hasta llegar a Río Blanco. En el camino debieron
sortear varias grietas con muy baja visibilidad, y tuvieron que
fijar cuerdas y una tirolesa para bordear la Laguna de los Tres.
Luego de que un helicóptero intentara sin éxito, debido a la poca
visibilidad, de aterrizar en las inmediaciones del campamento deciden
transportar a la víctima en estado de coma, por tierra hasta Chaltén.
De allí es transportado en helicóptero a R. Gallegos donde un Lear
Jet equipado con unidad de terapia intensiva lo retorna a su país
de origen.
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| ANÁLISIS |
La
pared de la brecha es una pared mixta (hielo y roca) con un promedio
de 55-65 grados de inclinación y dos o tres resaltes de 80 grados.
Durante su caída de 350m la víctima no solo debió golpear reiteradas
veces contra las bandas de roca y la pendiente de hielo sino que
se proyectó por sobre la rimaya extraplomada al caer en el glaciar.
El hecho de que Mike T. halla sobrevivido a semejante caída puede
catalogarse como un “cuasi milagro”. Si bien permaneció en estado
de coma por lo menos hasta que fue embarcado hacia EEUU, tenemos
noticias de que ya se encuentra escalando nuevamente.
Una
vez más los descuidos durante los rapeles prueban ser uno de los
principales motivos de accidentes. La escalada patagónica es particularmente
propensa a accidentes de este tipo. Las violentas y repentinas tormentas
originan retiradas apuradas, que junto con el cansancio acumulado
durante tantas horas de escalada promueven descuidos como este.
Soames
F. afirmó que durante el ascenso a la Brecha habían reemplazado
todos los cordines en los relevos para asegurar la retirada excepto
por el último porque se veía en buen estado. Este fue precisamente
el cordín que se cortó originando la caída. Confiar la vida a un
único y viejo cordín no es lo que se pueda llamar una práctica recomendable.
Cabe
destacar que en el momento de la caída Mike T. tenía puesto el casco
protector, el cual muy probablemente le haya salvado la vida.
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